Revista Odonto - UCSD
    Versión Digital Vol. 3

" Investigando y educando para el futuro"

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 CONTENIDO: ARTICULO 4

 

¨ Neurociencia Cognitiva y Afectiva.  Implicancia de las teorías
del apego y de la autorregulación en la práctica
Clínica de la Odontología para Bebés ¨

César Arellano Sacramento (1), Dr.Mario César Elías Podestá (2)

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

En los libros clásicos de odontopediatría, el abordaje de la consulta odontológica a menores de tres años no es tema de estudio. De estar presente, poco o nada se menciona acerca del como abordar psicológicamente a menores de 2 años, etapa en que la “odontología para Bebés” propiamente dicha tiene su inicio (Walter, 1996)(1) (Córrea, S.N.P., 2001) (2) (Elías PMC., 2005)(3)  

Todo texto de odontopediatría moderno y bien ordenado hace hincapié en la importancia que tiene la madre en el manejo de la conducta del infante en la consulta odontológica; más no, en el rol de ella en el desarrollo de la conducta de este infante, delegando el tema a la lectura de otras ciencias (psicología, sociología, etc.).  

Ante esta carencia de información, los especialistas en odontología para bebés se ven en la necesidad de ir más allá del puro abordaje psicológico-infantil, entrando en terrenos que aparentemente no fueran de su competencia, pero que son claves para entender a ese individuo, que es la base de su práctica clínica diaria: el niño menor de tres años.

 

ANTECEDENTES 

A lo largo del tiempo diferentes pensamientos entre los que se encuentran los filosóficos y religiosos, han sustentado que el niño nacía “inteligente o simplón, nervioso o tranquilo, tímido o descarado” por razones de herencia. En contraparte, había aquellos que afirmaban que no era así, ya que el ser humano era capaz de desarrollarse ilimitadamente, si el medio ambiente le era propicio. (Grupo Editorial Océano, 1987) (4). 

La conducta humana es compleja y puede que influyan en la misma diversos factores. Es muy posible que sean los genes los que afecten diferentes conductas humanas. Sin embargo, este tema cuando se refiere a la parte genética debe ser tomado con la mayor seriedad posible, ya que, se corre el peligro de que la sociedad adopte una visión simplista y algunas personas sin escrúpulos  quieran usar esa información para fines nada altruistas. (Brookes Martin, 1999) (5) 

Actualmente es evidente de que la parte genética no es suficiente para marcar la conducta del individuo. Los factores ambientales (prenatales y postnatales), son esenciales en el inicio del desarrollo. (Schore AN., 2005) (6) 

Se pensó que la comunicación de los estados emocionales por ser no verbal y subjetiva no podría ser analizada experimentalmente (6). Actualmente este paradigma ha sido superado, pues a las clásicas ciencias encargadas de estudiar la conducta y el desarrollo (entiéndase por estudios psicológicos del desarrollo emocional, social y cognitivo), se les han unido otras (concíbase por estudios neurobiológicos del desarrollo cerebral) ayudadas de diferentes técnicas de imágenes no invasivas (6). En otras palabras las emociones pueden medirse, no directamente, sino indirectamente como reacciones en diferentes zonas anatómicas del cerebro. 

Estos estudios no invasivos de órganos y sistemas, han enriquecido de manera notable nuestros conocimientos sobre los procesos biológicos que subyacen en distintas enfermedades orgánicas (6).

Antes de estos estudios, las diferentes investigaciones sobre el desarrollo de la conducta se realizaban basándose en la observación de la misma en el individuo a lo largo del tiempo, con o sin influencia de las variables a investigar. Debido a limitaciones éticas y morales, cuyo debate no es de competencia en este artículo (Léase Declaración de Helsinki. Principios éticos para las investigaciones médicas en seres humanos, Asamblea Médica Mundial) (25), no se podía ir mas allá. 

A lo largo de los años se han dado diferentes teorías sobre el desarrollo de la conducta (4). Arnold Gesell se basaba en la observación directa de la conducta al afirmar que el desarrollo está íntimamente ligado a la maduración del sistema nervioso; y éste a su vez, a los rasgos y tendencias innatas que determinarán, en cierta medida la futura capacidad de aprender; sin excluir la influencia del medio ambiente.  

Por otra parte, Sigmund Freud sigue las particularidades del instinto sexual de acuerdo a la edad, además de abarcar aspectos cognoscitivos dentro de la personalidad total. La visión de Jean Piaget es la más interdisciplinaria; ya que abarca, además de elementos psicológicos, componentes de la biología, sociología, lógica y epistemología. Afirmaba que la inteligencia era como la vida, adaptación.  La adaptación es un equilibrio entre la asimilación y la acomodación. Es decir, un equilibrio entre el sujeto y los objetos. (4). 

Para Espinoza (Espinoza Sulca J., 1994) (7) Piaget manifiesta que “el desarrollo del niño implica un proceso de incorporación de elementos nuevos de la realidad exterior al propio comportamiento (asimilación), y de modificación de este último para adaptarlo a los nuevos elementos (acomodación)”. En el curso de este proceso suceden constantes organizaciones y reorganizaciones de estructuras, entendidas éstas como propiedades organizativas de la inteligencia.  

Los modelos actuales o modernos ya reconocidos han pasado de las teorías de Piaget del desarrollo cognitivo a los modelos psicobiológicos  de desarrollo socio-emocional. Lo que era una mera hipótesis filosófica hace 150 años, la de que todo proceso mental es cerebral, hoy en día es el motor que impulsa a una nueva ciencia: la neurociencia cognoscitiva y afectiva(fusión de la neurociencia con la psicología). Esta interciencia se propone descubrir los mecanismos neurales de los procesos mentales, entre ellas las emociones. (Bunge M., 2003) (8) 

 

TEORÍA DEL APEGO 

John Bowlby (Arellano SC. & Elías PMC., 2006) (9) especuló, en su intento por integrar la psicología y la psiquiatría con la biología de la conducta, que el sistema del apego, mecanismo evolutivo común a seres humanos y animales, estaría localizado en última instancia en regiones específicas del cerebro (6). Con esta afirmación fue más allá de la teoría de Piaget.

Dentro de esta teoría propuso al afecto, como un vínculo emocional  entre los cuidadores (generalmente padres) y los niños; cuyo fin sería el de proteger a estos últimos del peligro y suministrarles un sentido de la inocuidad y la seguridad. (Vallance DD., 2004) (10) Bowlby, observó una predisposición biológica en la infancia en muchas especies de tener acercamientos muy próximos con uno de los  padres en caso de peligro, asegurando así la supervivencia de la especie (10). (figura 1)

 

                   
              Fig. 1: Bebé dirigiéndose a la madre               Fig.2 CONEXIÓN: Mama y bebe intercambiando
                 en busca de seguridad (APEGO)                       miradas; ínterregulando sus emociones
               

LA AUTORREGULACIÓN Y LA REGULACIÓN INTERACTIVA COMO BASE DE LA TEORÍA DEL APEGO

Desde el nacimiento la madre le transmite a su producto seguridad y alivio a través de la lactancia, del arrullo, del canto, del sentir su olor y su presencia (9).

Aproximadamente a las 8 semanas del nacimiento, el bebé inicia con fuerza el intercambio de miradas con su madre; entablando, en forma inconsciente y espontánea, una comunicación facial, vocal y gestual; llegando a él, un enorme caudal de información social y cognitiva. Aquí el bebé recibe una alta excitación positiva, la cual deberá de regular. Así, la díada (madre-bebé) sincroniza la intensidad de su conducta en fracción de segundos. Ambas partes compatibilizan estados y ajustan simultáneamente su atención social, su estimulación y su creciente excitación a las respuestas del otro (conexión) (6). (Fig. 2)

Cuando un estímulo llega al infante, éste lo recibe, lo lleva a su interior, lo asimila y lo incluye en su comportamiento; éste, lo acomoda. Así mismo, en presencia de un estímulo particular adapta su propio comportamiento (ganado en la acomodación) en base a este estímulo, exteriorizando esta adaptación mediante una respuesta. Este mecanismo de adaptación es lo que se interpreta como autorregulación. Este mecanismo neuronal, permite constantemente nuevas interacciones entre el individuo y su medio social. Esta autorregulación es dependiente de la experiencia afectiva. 

La autorregulación del bebé debe ser complementada con la regulación que ofrece la madre a través de las demostraciones de cariño y afecto. Esta cercanía de protección (apego) que el infante busca en un adulto, es enriquecida mediante la relación social. Los principales objetivos del lactante durante el primer año de vida son la creación de un vínculo de comunicación emocional con el principal responsable de su cuidado y el desarrollo de la autorregulación. (6).  

Pero para regular la estimulación del niño, la madre deberá ser capaz de regular su propio estado de estimulación (Landy S. & Menna R., 2001) (11), pues la calidad y las características de la sensibilidad emocional y mental del cuidador, afecta la neurología del niño y, por tanto, su desarrollo psicosocial. (Howe D. & Fearnley S., 2003) (12). Es entonces; sumamente importante, que la madre posea una madurez emocional que vaya acorde con el cuidado de su bebé (9).

Hay que hacer hincapié en que el niño recibe lo que oye sin capacidad de defenderse(4).

                       
    Fig. 3: DESCONEXIÓN: Bebe experimenta ansiedad;      Fig. 4: DESCONEXIÓN: El bebe responde ante esta
               emoción normal para su edad                            situación con llanto. La madre debe estar siempre
                                                                                       presente para darle una sensación de seguridad

 

Cuando esta interacción es rota (desconexión) (Fig. 3) (Fig. 4), por diversas circunstancias, la madre es la encargada de restablecer la díada (reconexión) (Fig. 5) . Esto es fundamental y, en sí, es la base del éxito de la relación; ya que esas interacciones sincronizadas, reguladas de manera interactiva, promueven las capacidades autorreguladoras del niño y son fundamentales para el desarrollo afectivo saludable(6). (Fonagy P. et. al., 2002)(10). Estudios psicosomáticos han demostrado que signos y síntomas tales como diarreas, cólicos, vómitos, anorexia, broncoespasmo,  están ligados al conflicto entre estos dos individuos (2).

 

                                                             
                                       Fig. 5: RECONEXION: El bebe encuentra el apoyo necesario en su madre.
                             Aprende que la incomodidad es pasajera y hasta cierto punto tolerable

Este ir y venir (estímulo-respuesta) llega en algún momento a armonizar. Esta armonización es conocida como regulación interactiva, que vendría a ser la sincronización de ambas autorregulaciones; de madre y  bebé. Entonces, la autorregulación es parte integrante de la regulación interactiva y hasta podríamos afirmar que para que exista regulación interactiva(o regulación en díada), debe existir primero autorregulación. (Fig. 6,7)

Esta regulación con un cuidador principal conocido (madre), crea una sensación de seguridad y curiosidad de conocer más el mundo que lo rodea. Esta capacidad es un indicador de la salud mental adaptativa del lactante. Cuanto más sintoniza la madre empática su nivel de actividad  con el niño durante los períodos de interacción social, más le permite a éste recuperarse con tranquilidad en los períodos de desconexión (6).  Por ello, es fundamental que la madre le de la mayor “calidad de tiempo”, estimulando todos sus sentidos, convencida de que está desarrollando con ese simple gesto o mueca el futuro comportamiento de su hijo.

 

EN LAS BUENAS Y (EN ESPECIAL) EN LAS MALAS

La habilidad de los niños de hacer prevalecer el sentimiento de seguridad y protección, y de reducir el stress interno debido a la angustia psicológica, el daño físico, o la enfermedad, depende de la capacidad de los padres de mitigar los cada vez mayores sentimientos negativos del miedo(Lyons-Ruth K., 1996)(10). Todos los niños sienten angustia por diversas situaciones y esa "falta de seguridad" es solucionada con el apego (10).

 

                                                         
                                               Fig. 6: Bebe adaptándose a la presencia del odontólogo
                                                           (AUTORREGULACIÓN) 

 

                                                             

                                                    Fig. 7: Bebe intentando acomodarse ante la nueva situación

 

La madre no sólo minimiza los estados negativos de su hijo a través de las interacciones reconfortantes sino que también maximiza sus estados afectivos positivos en un juego interactivo. El proceso de experimentar afecto positivo (reconexión) luego de una experiencia negativa (desconexión), le permite al bebé aprender que el efecto negativo es algo tolerable y que se puede regular el estrés en la relación(6)(9)(13). (Fig. 8) 

 

                                                         
                                                   Fig. 8:  DESCONEXIÓN              RECONEXIÓN

 

Si los niños no son ayudados a regularse cuando se encuentran en sobreexcitación, en el caso extremo de abuso y/o negligencia, las consecuencias adversas del desarrollo serán trascendentales. (Perry B. & Pollard R., 1998) (12).  

Un estudio sobre la prevalencia de métodos utilizados por las madres de bebés de 2 a 3 meses de edad para calmar el llanto de sus hijos, en una población de inmigrantes de una clínica de Amsterdam, refiere que el 45 % de las madres que participaron en la investigación dejaron llorar a su bebé en al menos una ocasión.  (Van der Wal MF. et al., 1998)(14). Esta práctica es algo muy común en la cultura occidental, según estos investigadores. Otras investigaciones, sostienen además, que hacer caso omiso del llanto de un bebé es efectivo para reducir su tiempo de llanto; no especificando las consecuencias que esto podría acarrear. (Rickert VI. & Johnson CM., 1988) (McKenzie S., 1991) (14). 

Por lo tanto, la sensibilidad materna actúa como organizadora externa de la regulación conductual del niño (6)(13). Al hablar de sensibilidad materna estamos topándonos con otro paradigma. La existencia de este sentimiento ha sido largamente debatido, sobre todo por grupos feministas, quienes en ciertas etapas de su historia, han negado la posibilidad de su existencia; alegando que es otro de los tantos medios de control por parte del género masculino al femenino. (Montes  GS. & Rivera FJF., 1991) (15)

 

La especulación de Bowlby(de que el mecanismo del apego se encontraría en algunas regiones del cerebro) ha sido verificada en parte, gracias al uso de los nuevos avances en la tecnología de imagen; ya que se ha notado una especialización del hemisferio cerebral derecho, en el procesamiento de los estados afectivos. Es el Sistema Límbico el responsable del procesamiento de las emociones, sistema cerebral que obtiene información subjetiva en términos de sentimientos emocionales, guiando la conducta y las funciones que permiten que el individuo se adapte a un ambiente en rápido cambio y organice nuevos aprendizajes (6).

 

CEREBRO DERECHO-CEREBRO DERECHO

Visualizando la teoría 

Las técnicas de obtención de imágenes cerebrales como: tomografía computarizada (TC), resonancia magnética (RM), tomografía computarizada de emisión de fotón simple(SPECT), tomografía de emisión de positrones (TEP), resonancia magnética funcional (RMF) y otras, han aportado enormes avances desde su utilización, al esclarecimiento tanto de la estructura (TC Y RM)  como de la función (TEP, SPECT, RMF) del sistema nervioso central. (PARMELEE DX., 1998)(16) 

Mediante la técnica de SPECT se ha encontrado que la actividad funcional del cerebro es mayor en el hemisferio derecho que en el izquierdo en bebés. Cambiando el predominio de derecha a izquierda durante el cuarto año de vida.(CHIRON C. et al., 1997) (18).  El hemisferio derecho es dominante para el sí mismo afectivo y corporal. (DEVINSKY, O., 2000)(6).

Otra investigación señaló las áreas cerebrales que intervenían al evocar sentimientos maternales de un grupo de 20 madres, a través de la medición de la actividad cerebral utilizando RMF, al mostrárseles imágenes tanto de sus bebés, de otros bebés y de amistades.  Al comparar éstas con otras áreas que evocan amor romántico (medidas en un experimento anterior), mostraron que los sentimientos maternal y romántico, están involucrados en un único y  superpuesto juego de áreas, además de áreas específicas a cada uno. Además, ambos sentimientos (El romántico y el maternal) activan las mismas regiones en los sistemas de recompensa, mientras inactivan los sistemas necesarios para hacer juicios negativos. En otras palabras, las áreas de premio, que tienen que ver con los circuitos dopaminérgicos, se activan durante el momento de afiliación y las áreas que se inactivan son las que normalmente se activan cuando evaluamos a una persona. (Bartels A. & Zeki S., 2004) (18) Esto podría explicar el porqué somos incapaces de ser objetivos al juzgar a una persona que queremos intensamente. 

Estudios similares con RMF fueron realizados a 6 madres primerizas sin señales de depresión post parto, quienes llevaron a sus bebés a una sesión fotográfica en el laboratorio de investigación. Seis semanas después, les mostraron las fotos de sus bebés, de otros bebés y de adultos. Las madres mostraron activaciones máximas en la corteza infraorbitaria en especial del lado derecho, al mostrárseles las fotos de sus bebés. (NITSCHKE JB. et al., 2004) (19).

El rápido aumento de los conocimientos obtenidos por la utilización de la RM ha sido comparado con el salto gigante de la tecnología microscópica del siglo XVII de Leeuwenhoek a los modernos microscopios electrónicos. (ROBERTSON NJ. & WYATT JS, 2004) (20).  

Lactantes de 2 meses de edad, mediante TEP, muestran activación del hemisferio derecho al ser expuestos a la cara de una mujer(6). Las conexiones sinápticas son modificadas por la experiencia visual. En seres humanos y otros primates las expresiones faciales actúan como un importante medio de entrada para regular el comportamiento. El centro de la inteligencia social es la habilidad de notar los cambios sutiles en la comunicación y llevar a cabo respuestas adecuadas sobre estos cambios rápidamente cuando estos ocurren. (KRINGELBACH ML. & ROLLS ET., 2003)(21). 

Diversos estudios (PASCAL B. et. al., 2004) (22)  han usado la técnica de neuroimagenes al investigar la percepción de la información afectiva de la voz. La mayoría de éstos midieron la actividad del cerebro durante el estímulo vocal. Estudios con TEP (GEORGE MS. et. al., 1996)(22) o RMF (BUCHANAN TW. et. al., 2000)(22) enfatizan una mayor activación en el lóbulo temporal derecho y la corteza prefrontal inferior derecha, cuando la atención es dirigida a prosas emotivas-Frases agradables.  

Pero no todos los experimentos utilizando estas técnicas han sido concluyentes. Un estudio reciente (LORBERBAUM JP. et. al., 2002)(18) sobre las respuestas de  madres a los gritos de bebés, se mostró no específico en las zonas de activación e inactivación.

El gran interés de los investigadores por esta área del cerebro, nos asegura un flujo constante de datos acerca del predominio del hemisferio derecho en el ser humano. Se le ha registrado, en experimentos realizados en adultos, como la zona del cerebro especializada en el reconocimiento del propio cuerpo. (NAITO E. et al., 2005)(23). Es también mencionado que la habilidad del hemisferio derecho, específicamente la porción anterior del lóbulo frontal derecho, puede ser única en integrar información cognitiva y afectiva, una integración relevante entre otras habilidades humanas complejas, como la memoria episódica y la conciencia de sí mismo. (SHAMMI P. & STUSS DT., 1999). De este último estudio se rescata la relación de esta parte del cerebro con la capacidad que tiene el ser humano de sentir humor. Un tema muy poco tocado en las investigaciones científicas.  

En síntesis, la corteza cerebral derecha es dominante en el procesamiento del lactante de las distintas caras, el reconocimiento de las expresiones y la respuesta de voz de la madre. De igual forma, el hemisferio derecho maduro de la madre es más rápido que el izquierdo para apreciar las expresiones faciales emocionales y de voz; así como de responder rápidamente a ellas. La neurobiología del apego es una neurobiología interpersonal de comunicaciones cerebro derecho a cerebro derecho (entre sistemas límbicos para ser mas específicos)(6). 

Son dos entes sincronizados. Una conversación entre los dos hemisferios.

Lo que podríamos llamar un “Sistema de autorregulación interactiva madre-bebé”. Una suerte de “Quid pro quo”.  

Es menester mencionar que tanto la teoría del apego, de la autorregulación y de la regulación interactiva, no explican por sí mismas el comportamiento de un individuo;  sólo nos dan a conocer un pequeño, pero importante fragmento del mismo.

 

LLEVADO A LA PRACTICA CLÍNICA
ASPECTO CLÍNICO ESTOMATOLÓGICO
 

¿Estas afirmaciones son aplicables a la consulta odontológica de bebés? La respuesta es afirmativa para nosotros. Pero, entonces ¿En qué parte del protocolo de atención al bebé podríamos incluir estos conocimientos? Durante las charlas educativas. Estas “deben realizarse en un primer momento, es decir, junto con la anamnesis”(3). La charla educativa es un requisito indispensable para iniciar cualquier terapia odontológica moderna, en la consulta privada, la hospitalaria o docente-asistencial. (3).

 

Es común que todas las personas (madres-bebés) respondan ante la consulta odontológica con cierto temor. Es un lugar nuevo, donde se ejerce una especialidad desconocida para muchos. A esto se suma la desconfianza propia de una madre protectora.

 

CASO 01: TRATAMIENTO DIRECTO, SIN EXPLICACIÓN (CHARLA EDUCATIVA) PREVIA.

La madre llega con su bebé en brazos a consulta (conexión). El bebé es colocado en la MACRI, para la respectiva revisión de su cavidad bucal. Es común que el bebé llore (desconexión) por el stress de la situación, falta de costumbre, por el frío del guante, del ambiente, hambre, etc. La mayoría de las madres al ver al niño llorar, sienten pena, lástima por ellos (sienten que fallan como cuidadoras). Al cargarlos de nuevo, terminado el procedimiento, la madre le pasa esa angustia al bebé, no pudiendo regular así la sobreexcitación del mismo (desconexión). Al ver que el niño no para de llorar ella se angustia aún más, continuando el círculo vicioso. (Fig. 9,10)

 

                                            
    Fig. 9: Madre soltando al bebe. Se muestra mas                   Fig. 10: Madre aplicando fluor mediante hisopado
     preocupado por los gritos del infante que por                      con extrema rapidez para evitar que el bebe siga
  el éxito del tratamiento. Al termino del mismo su                                              "sufriendo"
          angustia retrasara la recuperación 
                   emocional de su bebe.

 

El llanto del bebé cesará en algún momento, pero esta demora será atribuida por  la madre a la consulta odontológica. En el mejor de los casos regresará, pero la instrucción de allí en adelante no será óptima. En el peor de los casos y, para evitar que el bebé “siga sufriendo”, no vuelve a llevarlo a consulta. Así el operador ha fallado en su tratamiento; por no explicarle a la madre la concatenación entre ella y su bebé.

 

CASO 02:

La madre ha escuchado la charla pero, o no entendió o no le prestó importancia (y de paso el operador tampoco le puso mucho empeño). Durante la inspección, el bebé rompe en llanto. La madre al ver que el bebé llora desesperado, suda y hace ruidos extraños, exige que cese la inspección; y asustada, lo saca de la MACRI para “protegerlo”. De esta manera le transmite más ansiedad, maximizando la ansiedad que la consulta había provocado en el bebé. A esta madre no se le ha trasmitido bien la fase educativa. Hacerla entender después de este episodio la importancia de la consulta odontológica será en extremo difícil.
(Fig. 11)

                                           
                                             Fig. 11: Madre sacando de la macri al bebe.
                                                 Su ansiedad es transmitida al infante

 

CASO 03:

Madre y bebé llegan a consulta. A ella se le ha explicado la importancia de su labor en el desarrollo psicológico de su bebé. En el que cómo esa actitud, buena o mala, que ella  tome con respecto al tratamiento, va a gobernar el mismo. Se le educa y se le instruye (3), no sólo como ejecutora de técnicas de limpieza, ni experta en hisopado, sino como parte de la díada. Esta educación acerca de la relación con su bebé, no sólo servirá para la consulta, sino que le ayudara para su vida diaria. Es el caso ideal para el dentista que atiende bebés, o desde el punto de vista educativo, a la díada madre-niño. (Fig. 2) (Fig. 3) (Fig. 4) (Fig. 5)

 

CONCLUSIÓN

1. El profesional (odontólogo, pediatra, gíneco-obstetra y otros )  y el estudiante, deben hacer hincapié en la importancia de la relación madre-hijo dentro de las charlas de promoción de salud. Esto mantendrá al tanto a la madre sobre el comportamiento de su “producto”, preparándola para cumplir la labor que tiene dentro de la filosofía preventivista.  

2. Teniendo en consideración la carga de ansiedad con la que puede llegar el bebé a consulta(9) y de la importancia de la madre en la regulación de ésta, el operador manejará con mayor confianza al paciente. La ignorancia del tema, puede llevarlo a mostrar inseguridad en su intervención (por desconocimiento de causa); la que será notada al instante por la madre. Si bien, un episodio como éste, no truncará su carrera profesional, sin embargo, podría retrazar su aprendizaje; ya que situaciones así, de alguna manera mellan la confianza, disminuyendo peligrosamente la autoestima (“no me atrevo más”, “esto no es para mí”, etc.).
 

PROPUESTA FINAL

Si bien es cierto que desde hace años se promueve la importancia afectiva de la lactancia materna y  la importancia de la relación de la madre con su hijo, no se conocía a ciencia cierta los mecanismos de esta relación. Por ello, es más que probable que el profesional odontólogo (en especial el odontopediatra) hasta hoy en día, haya inconscientemente, minimizado la relación madre-hijo, por el hecho de que esta misma estuviera más ligada a las emociones, algo intangible. Esta minimización es demostrada (hasta ahora) por su falta de inclusión en la historia clínica odontológica. 

Si queremos como dentistas, tratar lo mejor posible al bebé, entonces es importante el incluir un antecedente  de esta naturaleza dentro de nuestro instrumento de recolección de datos (En la Anamnesis de la Historia Clínica). Un nombre tentativo podría ser “antecedentes afectivos”,“relación madre-bebé”, “regulación en díada”. Este tópico, deberá ser monitoreado a lo largo del tiempo como cualquier otro cambio clínico o conductual. 

En estos tiempos, y ante los nuevos aportes que la ciencia y la tecnología nos brindan sobre éste y otros temas relacionados, el profesional odontólogo ya no puede darse el lujo de tan sólo mencionar la importancia de una relación madre-hijo; “ahora debe analizarla, clasificarla y argumentarla e incluirla como ayuda a la mejora de su practica clínica”.

 

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25. 18ª ASAMBLEA MÉDICA MUNDIAL HELSINKI, FINLANDIA, JUNIO 1964 Y ENMENDADA POR LA 29ª ASAMBLEA MÉDICA MUNDIAL TOKIO, JAPÓN, OCTUBRE 1975, 35ª ASAMBLEA MÉDICA MUNDIAL, VENECIA, ITALIA, OCTUBRE 1983, 41ª ASAMBLEA MÉDICA MUNDIAL, HONG KONG, SEPTIEMBRE 1989, 48ª ASAMBLEA GENERAL SOMERSET WEST, SUDÁFRICA, OCTUBRE 1996 Y LA 52ª ASAMBLEA GENERAL. EDIMBURGO, ESCOCIA. OCTUBRE, 2000. Principios éticos para las investigaciones médicas en seres humanos. Disponible en: URL: http://www.bioetica.org/tratados_internacionales.htm

 

 

César Arellano Sacramento(1)

Mario César Elías Podestá(2)

 

(1) Bachiller en Estomatología (U.I.G.V.)

 

(2) Cirujano dentista. Director de Unidad de Segunda Especialización. Facultad de Estomatología. U.I.G.V.

 

 

Correspondencia a:

marioeliaspodesta@hotmail.com

cesar_arellanos@hotmail.com

 
 


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